Cqueer border

Cqueer border
Cqueer es un broadcast sobre el cuerpo, sus políticas y economías

Apuntes sobre teoría queer

Tras la afirmación de Monique Wittig “las lesbianas no son mujeres”, la feminista francesa establece una distinción sustancial entre el código heterosexual y el homosexual en cuanto al uso de los términos nominativos. Para Wittig la mente hetero –el conglomerado de posturas ideológicas y científicas que dictaminan el ser y el hacer de los cuerpos- constituye una relación dominante en lo político, social, económico, biológico y sexual que sólo puede modificarse por la transformación política de los conceptos y los nombres que, mediante la dicotomía hombre/mujer, constituyen el sistema heterosexual de pensamiento.
Judith Butler, hacia los años noventa, redefinirá la relación sexo/género como una relación performativa. Sin embargo, fue desde los años sesenta cuando comenzó a utilizarse el término camp para referir a la “teatralización hiperbólica de la feminidad”.[1] En 1964 la teórica nortemericana Susan Sontag daría una nueva connotación al término para dirigirlo hacia el gusto por lo antinatural, lo artificioso y exagerado[2].
Con la aparición de How to do things with words en 1962, Austin plantea, mediante la teoría de los actos de habla, la diferencia entre los actos constatativos (aquellos enunciados que describen la realidad) y los actos performativos (aquellos enunciados que producen la realidad que describen). A partir de esta división, Austin concluye que al emitir un enunciado se realiza al mismo tiempo acciones o “cosas” por medio de las palabras pronunciadas.
De ahí que el concepto de performatividad en teóricas como Butler y Teresa de Lauretis, no pude ser entendido sin los trabajos sobre performatividad lingüística formulados por Austin y replanteados posteriormente por Jaques Derrida. A partir de la teoría de los actos de habla, la performatividad del lenguaje es visa como un dispositivo de poder social y político. La identidad de género, entonces, no será tomada en cuenta como algo inherente a los seres humanos sino como “el efecto preformativo de una invocación de una serie de convenciones de feminidad y masculinidad”.[3]
Los Diaspora studies conceptualizan, a finales del siglo XX, la dispersión de poblaciones y culturas a través de diferentes espacios geográficos, poniendo especial atención en los fenómenos de migración, desplazamiento, identidad, comunidad, movimientos globales y memoria. El proceso de conformación de este último aspecto cobró relevancia en los estudios de la Diáspora y el feminismo, trabajando interdisciplinariamente con los estudios sobre el trasnacionalismo, la globalización, los estudios poscoloniales y el seguimiento de las teorías queer. La Diáspora teoriza el espacio discursivo y semiótico introduciendo los siguientes temas estudiados por las academias: “identification and affiliation, homing desire, and homeland nostalgia, exile and displacement, the reinvention of cultural traditions, and the construction of hybrid identities”[4]. Por otra parte, la Diáspora se cimienta en la especificidad histórica y cultural heterogénea y diferenciada por condiciones de género, clase, orientación sexual, diferencias generacionales, experiencias históricas y condiciones geográficas.
[1] Esta teatralización hiperbólica encuentra un perfecto objeto de estudio en las manifestaciones de las drag queens y los drag kings, que satirizan el comportamiento de género anteponiendo un fin político, a diferencia del kitsch.
[2] “Estéticas camp: performances pop y subculturas ‘butch-fem’. ¿Repetición y trasgresión de géneros?” En http://www.sindominio.net/karakola/retoricas/camp.htm
[3] Ibid.
[4] Hua, Anh. “Diaspora and cultural memory”, en Diaspora, memory, and identity: a search for home. Edited by Vijay Agnew, University of Toronto Press, Toronto, 2005, pp. 191-208.

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NEPANTLA AESTHETICS: LA ESPINA DE NOPAL EN EL CORAZÓN




NEPANTLA AESTHETICS
LA ESPINA DE NOPAL EN EL CORAZÓN

ESCRITURA Y REPRESENTACION CHICANAS

VIERNES 25 de FEBRERO de 2011
AUDITORIO MARIO DE LA CUEVA
TORRE DE HUMANIDADES II, PISO 14
CIUDAD UNIVERSITARIA

INAUGURACIÓN 9.00

SILVIA NÚÑEZ, Directora
CLAIRE JOYSMITH, Coordinadora Académica

SESIÓN UNO
9.30 - 11.15

DESCIFRANDO EL NEPANTLA:
TRAYECTORIA Y TRANSFORMACIÓN

ANTONIO PRIETO STAMBAUGH, Universidad Veracruzana

Gloria Anzaldúa: epistemóloga del Nepantla

JILL ANDERSON, Universidad de Texas, Austin

“Beloved and blessed Coatlicue”: María Cristina Mena a través de Gloria
Anzaldúa

CECILIA NÚÑEZ, Universidad del Claustro de Sor Juana

Queering nepantla: escritura ritual y performatividad fronteriza en Borderlands

MARÍA DEL SOCORRO GUTIÉRREZ-MAGALLANES, Ciencias Políticas y
Sociales, UNAM

Crónica de una quinceañera inusual: Sex y Corazón de las Chicanas
Nepantleras en la Universidad de California, City of Angels, 2010

COMENTA: ROSINA CONDE, Artista, Universidad Autónoma de la Ciudad de
México

SESIÓN DOS
11.30 - 1.15

EL NOPAL, EL REBOZO, LA FOTO:

LA LOTERIA NEPANTLA

ELSA LETICIA GARCÍA ARGUELLES, Universidad Autónoma de Zacatecas

Mujeres que cruzan fronteras (las chicanas vistas desde México)

PILAR RODRÍGUEZ ARANDA, Video-poeta

Una poeta frente el espejo o el destino solitario de ser chilanga, hembra, y muy
mala: la influencia de Sandra Cisneros en Ella Es Frontera y más

NATALIA VILLANUEVA, Universidad de Utrecht, Países Bajos
Un rebozo tecnicolor: la memoria transcultural en Caramelo de Sandra Cisneros

MARISA BELAUSTEGUIGOITIA RIUS, Directora del Programa Universitario de Estudios de Género, UNAM

En/clave chicana. Escritura en espiral, ascenso y descenso
en la narrativa de Sandra Cisneros: el caso de Caramelo

COMENTA: MÓNICA VEREA CAMPOS, Investigadora , CISAN

SESIÓN TRES
1.30-3.00

LA ESPINA, LA TINTA Y EL CORAZÓN

INVITADA ESPECIAL
SANDRA CISNEROS
Escritora Chicana

COMENTAN:
CLAIRE JOYSMITH, Coordinadora Académica, Investigadora del CISAN
MARISA BELAUSTEGUIGOITIA RIUS, Directora del Programa Universitario de
Estudios de Género, UNAM
SANDRA LORENZANO, Escritora, Vicerrectora de la Universidad del Claustro
de Sor Juana

MODERA:
SILVIA NÚÑEZ, Directora, CISAN

Queering Mestizaje: Transculturation and Performance, por Alicia Arrizón

Ve en línea el texto aquí

 

Editorial Reviews

Review

"Queering Mestizaje will make an important contribution across many fields, including theater and performance studies, Latin American studies, and gender studies. Arrizon's project takes each of these areas into exciting new directions, and there is no other book like it in these fields." - David Roman, University of Southern California"

Product Description

Queering Mestizaje employs theories of postcolonial cultural studies (including performance studies, queer and feminist theory) to examine the notion of mestizaje---the mixing of races, and specifically indigenous peoples, with European colonizers---and how this phenomenon manifests itself in three geographically diverse spaces: the United States, Latin America, and the Philippines. Alicia Arrizón argues that, as an imaginary site for racialized, gendered, and sexualized identities, mestizaje raises questions about historical transformation and cultural memory across Spanish postcolonial sites.
Arrizón offers new, queer readings of the hybrid, the intercultural body, and the hyphenated self, building on the work of Gloria Anzaldúa, Antonio Benitez-Rojo, Walter Mignolo, and Vera Kutzinski, while challenging accepted discourses about the relationship between colonizer and colonized. Queering Mestizaje is unique in the connections it makes between the Spanish colonial legacy in the Philippines and in the Americas. An engagingly eclectic array of cultural materials---including examples from performance art, colonial literature, visual art, fashion, and consumer products---are discussed, and included in the book's twenty-nine illustrations.
"Arrizón takes as her point of departure the connections and distinctions between the four keywords in the title (each with a long, specific, and convoluted history in its own right) while bringing together the Philippines, the Hispanophone Caribbean, and the United States to configure a map carved by the same blade of colonialism and imperialism. In its conjoining of queer, mestizaje, transculturation and performance, the pleasurable and enlightening variety of its textual examples, and its commitment to theorize desire from the space of queer mestizaje, her book makes a unique and accomplished contribution."
---Yvonne Yarbro-Bejarano, Stanford University
Alicia Arrizón is Professor of Women's Studies at the University of California, Riverside. She is author of Latina Performance: Traversing the Stage and co-editor of Latinas on Stage: Practice and Theory.
Illustration: Judith F. Baca, La Mestizaje (1991), pastel on paper. © SPARC.

Anzaldua's quots


"Why am I compelled to write?... Because the world I create in the writing compensates for what the real world does not give me. By writing I put order in the world, give it a handle so I can grasp it. I write because life does not appease my appetites and anger... To become more intimate with myself and you. To discover myself, to preserve myself, to make myself, to achieve self-autonomy. To dispell the myths that I am a mad prophet or a poor suffering soul. To convince myself that I am worthy and that what I have to say is not a pile of shit... Finally I write because I'm scared of writing, but I'm more scared of not writing.”

New Research Cluster: Chicana/Latina Studies in California

http://dhi.ucdavis.edu/?p=3490
The main purpose of the Chicana/Latina Studies in California research cluster is to engage directly with the future of Chicana/Latina studies within the UC system and within the state of California. This cluster brings together faculty and graduate students working on Chicana/Latina strategies of survival, of creative resistance, of cultural celebration, and of political protest. Moreover, this cluster recognizes the severe underrepresentation of Chicana, Latina, and Native women scholars in the UC system and thus remains committed to providing a space for building mentoring relationships.

A PROPÓSITO DE BORDERLANDS: ESCRITURA RITUAL Y PERFORMATIVIDAD FRONTERIZA

La propuesta de Gloria Anzaldúa de reunir en un libro sus ideas sobre el queer está relacionado con su propuesta de escritura: Borderlands es el espacio del caos: a ratos ensayístico, a ratos poético, narrativo y testimonial, es un texto sin definición de género: no es una novela, no es un libro de poesía, tampoco es un libro académico: es todas y ninguna desde el momento en que decide utilizar como epígrafe del mismo una canción de los Tigres del Norte: cantores de pueblo, de la frontera, del desarraigo. La estructura del libro obedece a las prácticas ancestrales de generación de la palabra. Antes de la conquista, en el antiguo México, no existía una separación entre lo artístico y lo funcional, ni entre lo sagrado y lo secular: el arte era una práctica de la vida diaria . El Xochicuahuitl, el Árbol Florido, Tree-in-flower era el lugar alrededor del cual los antiguos poetas se sentaban a decir la poesía, a decir la palabra:

“La habilidad de la historia (prosa y poesía) de transformar al que cuenta la historia y al que escucha en algo o alguien es shamanística. El escritor, como el que cambia la forma, es un nahual, un shaman.”
Y el texto, como los cuerpos, se compone de capas: carne, huesos, piel, ropa, bigote, lentes, un mosaico performativo: “este libro que casi termino parece un ensamblaje, un montaje, un conjunto de adornos con varios leitmotifs y con un núcleo central, a veces apareciendo, a veces desapareciendo en un baile de locura” Para Gloria Anzaldúa, sus historias son “actos encapsulados en el tiempo”, la relación shamanística entre los participantes de la palabra (quien la dice y quien la recibe) se convierte en una suerte de performance que mantiene a la poesía, a los cuerpos y a las identidades en un abyssos. justo como la tensión entre los géneros literarios de Borderlands. Esta retórica del abismo como performance se pronuncia por una política del recuerdo. De ahí la importancia de que Anzaldúa dedique una buena parte de su libro a mostrar los hilos que conforman el tejido de la New Mestiza: el recuerdo de Coatlicue (la madre de Huitzilopochtli –el sol y la guerra- y de todos los dioses, diosa migrante pues viene de Aztlán y de ella nace todo lo vegetal; a la vez, como la tierra es un monstruo insaciable que devora todo lo viviente: los cuerpos, las palabras. En la representación, Coatlicue está decapitada, de su vientre sale Huitzilopochtli para vengar a su madre asesinada por sus hermanos, en la piedra, esta imagen se conserva al infinito mientras las garras de serpiente de Coatlicue se tragan todo a su paso, aún a las leyes naturales, y a los astros: los espacios comprendidos (terrestres) y los incomprendidos (celestes). El Nepantla es el concepto que Gloria Anzaldúa estructura en su teoría de la frontera: el Nepantla es un lugar entre dos lugares, el paso de un estado al otro, el lugar del “no lugar”, el lugar que deja Coatlicue después de devorar todo lo existente. La palabra Nepantla (del nahuatl) comenzó a usarse después de la conquista para describir la condición del que estaba atrapado entre dos culturas, además encarna un lugar a la mitad del camino, donde no es un lado ni el otro: “el punto medio entre el consciente y el inconsciente, el lugar donde las transformaciones son ejecutadas” , además, el Nepantla es
“un estado intermedio, ese terreno incierto que uno cruza al mudarse de un lugar a otro, al cambiar de clase, raza o condición sexual, al pasar de una identidad a otra nueva. El inmigrante mexicano, al momento de cruzar el alambrado al “paraíso” hostil del norte, Estados Unidos, se ve atrapado en un nepantla”.
De principio a fin, Borderlands, como objeto físico y como abismo donde confluyen las identidades periféricas, es un Nepantla. En los antiguos códices, la tinta con la que éstos eran escritos era parte la palabra misma, era un participante del ritual que animaba la poesía y la suspendida en el aire: en el Nepantla; por eso en Borderlands, Gloria Anzaldúa describe su propio proceso como escritora: “Tengo que luchar para desconectar o escapar de mi historia animada. Fuera de cuadro, soy un director de cine, un guionista, un operador de cámara. Dentro de cuadro soy los actores –masculino y femenino-, soy el desierto, la arena, la montaña, soy un perro, soy un mosquito.” La escritora, entonces, se vuelve nahual, adquiere la capacidad de cambiar de forma, de participar en el acto de la escritura pero también de ser el acto de escritura, de cambiar su cuerpo y su lengua en objetos, animales, palabras, naturaleza. Este “tercer lugar de enunciación” , implica la desterritoralización del cuerpo, la posibilidad de convertirlo en cualquier cosa. El crítico argentino Walter Mignolo, quien por cierto creó la revista Nepantla, retoma el concepto expuesto por Anzaldúa y propone que
“Nepantla […] vincula lo geo-histórico con lo epistémico y con lo subjetivo, el conocimiento con la etnicidad, la sexualidad y el género con la nacionalidad dentro de relaciones de poder”. Si para la escritora chicana el nepantla es una suerte de rito de paso en su fase liminal, dentro del cual las identidades sufren una transformación, para Mignolo se trata de un entramado epistemológico que vincula conceptos aparentemente disímiles en el marco de relaciones desiguales de poder. No se trata de un saber estático, sino de una epistemología actuante (enactive), que se diferencia de la epistemología denotativa en tanto que enfatiza procesos performativos y de transformación. Según sostiene Mignolo, el saber fronterizo posibilita un espacio de enunciación subalterno desde el cual “el imaginario del sistema mundial moderno se quiebra”.
Por eso la insistencia en las luchas compartidas alrededor del mundo, en cada Nepantla, en cada rincón de subalternidad. Gloria Anzaldúa ve su escritura como un acto vivo, un acto que da vida; le gustaba pensar en sus historias como performances y no como objetos muertos
Cuando escribo se siente como si calara en los huesos. Se siente como si estuviera creando mi propio rostro, mi propio corazón –un concepto nahuatl. Mi alma se hace a sí misma a través del acto creativo. Se rehace constantemente y da nacimiento a sí misma a través de mi cuerpo. Así es este aprendizaje de vivir con la Coatlicue que transforma el vivir en Borderlands de una pesadilla a una experiencia numinosa. Es siempre una forma/estado de algo más.
La Coatlicue, La Malinche, Guadalupe, son los mitos fundacionales de la New Mestiza, con particularidades de la historia mexicana pero capaces de crear una figura idéntica en cualquier región del mundo. El Nepantla, como el lugar de los anormales, tiene la facultad de crearse en todas partes con sus propias circunstancias históricas. El poscolonialismo implicó una conciencia de la situación colonizado/colonizador, una conciencia de los saberes ancestrales que los conforman, por eso en Borderlands confluye el tlilli- tlapalli, la tinta negra y roja de los códices que se integra a las imágenes, las dota de vida, las hace actuar y es uno sólo elemento con ellas: actúa, performa. The Coatlicue State implica un cruce político y espiritual cuyo eje motor es la conciencia, cuando la Nueva Mestiza emerge de Coatlicue, está lista para encabezar luchas políticas y lograr cambios sociales, para despojarse de su cuerpo y acceder a un espacio queer donde las identidades no son estables, son cuestionables.
“Como mestiza, no tengo país, my propia tierra me expulsó; todos los países son míos porque soy cada hermana o amante potencial. (As a lesbian I have no race, my propia gente renuncia a mí, pero yo soy todas las razas porque está lo queer de mí en todas las razas)”
LEER EL TEXTO COMPLETO EN:http://www.box.net/shared/hxvv1x987f

my queer writing

Me estaba acordando de la noche en que perdí la cabeza… era el sueño de Salome o alguna historia parecida, el beso no había aparecido pero la cabeza estaba lista, en su respectiva bandeja. Las togas griegas le recordaron el día en que el salón de pilares se había desmembrado en las partes que ahora la componen. Se retuercen los pensamientos como los trazos que las columnas debieron tener… ¡desmembrada!… el grito siempre te había parecido la peor parte de la escena… Algo más había cambiado, ya no sabías como esconder y alargar las palabras… habías perdido la noción del tiempo… quizás la marihuana y algunas designer drugs ayudaban al proceso… Las palabras aparecían como ideas claras, como pensamientos directos que impedían el paso oportuno de las mentiras. El día 1 utilizabas las prótesis rojas, decían que era la mejor manera de centrarse en el brillo de tus ojos… ese brillo que a veces resultaba molesto por inoportuno y, creado, en realidad, por tu very frequent habit: mota y toques pequeños de disparadores de la frecuencia y nivel del “viaje” que necesitaras en el momento. A veces, con un período de risa, de nervios o de falta de control sobre la situación, aparecía la endorfina y hacía su trabajo en tu cuerpo… el brillo en tus ojos era diferente, siempre enamorad@: la droga permanecía en tu cuerpo y te gustaba jugar a reactivarla, como los dispositivos y las prótesis que habías comenzado a utilizar y que siempre se veían a través de tus ojos. Con un terrible choque de whisky en mi paladar sentía el hueco de tu presencia entre el abrazo de la mañana y la sesión de café interminable… después, el trabajo. Esa mañana habías utilizado una de tus prótesis favoritas: sentías pasar las distancias, sentías las texturas de la tela que cuelgas entre tus territorios… cuello, piernas, cadera, manos, manos, cuello, manos, nuca, pecho… Pezón de incienso, pezón guanábana, pezón de chicozapote, pezón de fresa, pezón de herida, pezón que se deshace en mi lengua, tercer pezón que horroriza… lo sustituyes por un abrazo… te arrepientes y me recuerdas el alto de los semáforos…. Para el día 4 habías elegido la prótesis morada, sin las gotas amarillas que se desparramaban como el gliter de la prótesis rosa (quizá tu favorita). El morado escondía cada minuto que pasaba observando… sabía el tejido de tus manos y me gustaba el dibujo de tu cuello. A veces veía el momento en que la cabeza se quebraba en mil partes, estabas en otros lugares y podía ver de cerca tus fragmentos… Aprecio tu lejanía porque me permite hacer un zoom en partes: rodillas, cuello, manos, cuello, manos, muslos, espalda, cuello, manos… me interrumpes…. No me mires… me interrumpes…. cabello, nuca, omóplatos, tus manos tejiendo tus oídos, cabello, cadera, cuello, pecho… ahí me detengo… no debería hacerlo… me sacaron de tu escote… regreso a tus piernas… las frotas… no sé si de frío o sólo por una manía inconsciente que podrías explicar si te dieras cuenta… lo evitas… su mano en tu pierna me detiene… avanzo… me escondo… cuello, manos, oídos… tus ojos… me retracto… regreso… me voy… cuello, manos, pecho… no me atrevo… tu cuello… tus manos.. has puesto tus manos en el cuello… respiras… te dejas aliviar… La prótesis roja (la que usas en el día 1) también te permite arriesgarte, se complementa con una de tus prótesis favoritas, porque también te permite el movimiento… te apoyas en ella desde el día en que te descubriste inválida… te falta ese punto en el que la gente se apoya… desmembrada… no te atreves…desmembrada… has descubierto que la pérdida inició hace mucho y la prótesis te ayudó sólo para simular el comportamiento… aún no te puedes mover… no te atreves… cuello, manos, espalda, cabello… mírame… quizás no te has dado cuenta… inválida… aún con la prótesis, intento utilizar otras: pruebo con todas, las utilizo al mismo tiempo: con glitter, de metal frío, algunas amables, algunas plásticas y claramente artificiales… simulaciones… alargadas, curvas, prótesis enormes … quizá demasiado… simulaciones, cabello, nuca, piernas… me detengo… no entiendo… por un segundo, toco las prótesis, las vuelvo a utilizar, sigo inválida… desmembrada… intentas con la prótesis rosa, la ajustas, te acercas de apoco … cambio la prótesis, cambio su función… doy un paso… me detengo, la prótesis se ha movido… la toco ¿te gusta?... me detengo… tu duda me asusta… me detiene… (… …) dos pasos… piernas, cadera, nuca, cabello, pecho, lo intento, juego, pero esta vez deseo que me mires… un paso más… me atrevo y la adrenalina dispara las designer drugs, sigo en ese paso, no me has visto, lo alargo, intento hacer que te des cuenta, no puedo… retrocedo… soy inválida… desmembrada… tocaré la prótesis e intentaré que esta vez, sea un poco menos dolorosa.

Hiperidentidad, cuerpos múltiples, queers...

"No me den sus dogmas y sus leyes. No me den sus banales dioses. Lo que quiero es contar con las tres culturas -la blanca, la mexicana, la india. Quiero la libertad de poder tallar y cincelar mi propio rostro, cortar la hemorragia con cenizas, modelar mis propios dioses desde mis entrañas. Y si ir a casa me es negado entonces tendré que levantarme y reclamar mi espacio, creando una nueva cultura -una cultura mestiza- con mi propia madera, mis propios ladrillos y argamasa y mi propia arquitectura feminista"

Gloria Anzaldúa, Borderlands/La Frontera. The New Mestiza

En la modernidad, algunas culturas occidentales aprecian la cualidad de la congruencia, para ser de tal o cual forma se deben seguir una serie de patrones asignados como si fueran naturales: los hombres son corporalmente más fuertes, los hombres heterosexuales no gozan del sexo anal, las mujeres tienen ovarios, las lesbianas no disfrutan del sexo, sólo les gusta el romance, las y los transgénero son homosexuales, a las mujeres les desagrada el sadomasoquismo, el paradigma sexual debe ser, por supuesto, straight; la penetración define las prácticas sexuales, la monogamia es la única forma de crear vínculos afectivo-sexuales, los hombres gay son “femeninos“ y destacan en el baile, la música y el cabaret, son alegres; por otro lado, las lesbianas son más afortunadas en círculos académicos y políticos, son fieles, poco agraciadas y aburridas, la bisexualidad no existe, sólo hay una lengua materna, porque, claro, las familias se conforman por miembros heterosexuales que no han migrado; las lenguas deben quedar estables, inamovibles, la mezcla de palabras extranjeras pone en peligro la pureza del lenguaje, se deben cuidar las formas gramaticales, aunque éstas sean entendidas sólo por aquell@s que tienen acceso a la educación, l@s mexican@s hablan español, las latinas son morenas, las rubias son tontas, los judíos son avaros y, podría seguir pero creo que lo anterior basta para decir que los cuerpos se conforman por una serie de patrones culturales que se sostienen a partir de biopolíticas institucionalizadas.

En el recién publicado: Testo Yonqui, Beatriz Preciado afirma que

La sociedad contemporánea está habitada por subjetividades toxicopornográficas: subjetividades que se definen por la sustancia (o sustancias) que dominan sus metabolismos, por las prótesis cibernéticas a través de las que se vuelven agentes, por los tipos de deseos farmacopornográficos que orientan sus acciones. Así, hablaremos de sujetos Prozac, sujetos cannabis, sujetos cocaína, sujetos alcohol, sujetos ritalina, sujetos cortisona, sujetos silicona, sujetos heterovaginales, sujetos doblepenetración, sujetos Viagra, etcétera.[1]

La generación de identidades definidas por la: ropa, lengua, música, grado académico, tipo de perforaciones, tatuajes, estilo de zapatos, maquillaje, tipo de psicotrópicos, etc. produce una serie de dicotomías que no siempre se contraponen, pero que suelen jerarquizar, privilegiar o condenar ciertas características; como consecuencia de lo anterior, algunos grupos que se conformaron desde mediados del siglo pasado han comenzado a cuestionarse la naturaleza misma de las configuraciones identitarias, lo que ponía en evidencia la necesidad de un panorama multicultural en el que la hiperidentidad es utilizada como una herramienta política de visibilización; sin embargo, al paso del tiempo, también se percataron de que la utilización de instrumentos como la hiperidentidad, conlleva un riesgo: la exclusión y gethización. Para los estudios queer, dicho riesgo se elimina en tanto que no se toma como base una identidad fija e inamovible, se parte de la idea de que las identidades: nacionales, sexuales, genéricas, sociales, raciales, fílicas, económicas, geográficas y lingüísticas, están relacionadas con otra serie de factores que son definidos de manera cultural a sujetos pre-identificados.

En el siglo XX, el ultrasonido ha sido utilizado para revelar algunas de las identidades que regirán la vida del embrión: "capacitado" o "discapacitado", sano o enfermo, niño o niña y por ende, masculino o femenina; lo que nos lleva a pensar que la naturaleza de las identidades radica en que la "ciencia moderna" ofrece los elementos necesarios para colocar el carácter de innato a las identidades que mantienen el orden establecido, pretendiendo que: "no hay nada por desvelar en la naturaleza, no hay un secreto escondido"; desde la perspectiva de Preciado, este hecho está relacionado con que:

Vivimos en la hipermodernidad punk: ya no se trata de revelar la verdad oculta de la naturaleza, sino que es necesario explicitar los procesos culturales, políticos, técnicos a través de los cuales el cuerpo como artefacto adquiere estatuto natural. El oncomouse, ratón de laboratorio diseñado biotecnológicamente para ser portador de un gen cancerígeno, se come a Heiddegger. Buffy, la televisual vampira mutante, se come a Simone de Beauvoir. El dildo, paradigma de toda prótesis de teleproducción de placer, se come la polla de Rocco Siffredi. No hay nada que desvelar en el sexo ni en la identidad sexual, no hay ningún secreto escondido. La verdad del sexo no es desvelamiento, es sex design.[2]

Los cuerpos se convierten en depositarios de signos culturales que se transforman a tiempo mediático y que se “dispersan” por el mundo, cambiando y modificándose a través de las diásporas y movimientos migratorios causados por la guerra y el sistema económico imperante. En este contexto de migración, intercambio cultural y fronteras: lingüísticas, genéricas, literarias, geográficas y sexuales, se escribe Borderlands. A finales de los 80´s, Anzaldúa reúne algunas de las identidades que se cruzan en las borders físicas y simbólicas. En el texto de la escritora chicana, la configuración de las identidades está relacionada directamente con la construcción del texto mismo: poesía, narración, cuento, testimonio, ensayo, leyenda, corridos, canciones populares, spanglish, Standard English, Working class and slang English, Standard Spanish, Standard Mexican Spanish, North Mexican Spanish, dialect Chicano Spanish, Tex-Mex, Pachuco y náhuatl. La configuración de la new mestiza va más allá de su cuerpo fronterizo, es algo más que una half and half es la multitud del cuerpo queer.

En Borderlands, Anzaldúa plantea la posibilidad de los cuerpos duales, aquellos que poseen lo femenino y lo masculino en un mismo sujeto, sin embargo, la postura de la escritora chicana no se acerca a la idea de la identidad shemale, por el contrario, el planteamiento le permite cuestionar la imposición de características sexuales a los cuerpos, señalando que:

There is something compelling about being both male and female, about having an entry into both worlds. Contrary to some psychiatric tenets, half and halfs are not suffering from a confusion of sexual identity, or even from a confusion of gender. What we are suffering from is an absolute despot duality that says we are able to be only one or the other. It claims that human nature is limited and cannot evolve into something better. [3]

Anzaldúa utiliza la dualidad de los cuerpos para describir una realidad mucho más cercana a la que descubren los Estudios Queer ya que hace una aguda incisión en el cuerpo de su escritura y la frontera le permite que cohabiten identidades de orden racial, lingüístico, social, económico, geográfico, etc. Así, el discurso de Borderlands nos permite hacer una revisión sobre los miedos a la multiplicidad pero, sobre todo, nos advierte que la condena al cuerpo dual va más allá de una condena mítica y lejana, por el contrario, nos hace conscientes de que, por ejemplo, la cirugía a bebés intersexuales es una práctica común y completamente legal, además de que no es cuestionada la ética de los doctores que la practican (al contrario de lo que pasa en algunos países en los que se realizan abortos legales, cuestionando la ética de los hospitales que cuentan con esta opción). Hoy en día, las cirugías para “definir” el sexo de los instersexuales se disfraza de sanación que les permite a “l@s enferm@s”, llevar una vida “normal”; y la vida normal se entiende, claro, como aquella en la que los cuerpos son de mujeres y hombres heterosexuales, regidos por la monogamia, en la que se cuestiona la cirugía de reasignación de sexo pero cada vez son más comunes las cirugías estéticas que permiten acceder a hombres y mujeres al ideal de belleza que predomina en Occidente. En fin, los códigos de ética están alimentados por las biopolíticas imperantes y el estado define la manera en que sus habitantes deben morir, lo que deben consumir (no podemos olvidar que uno de los grandes temas en la posmodernidad ha sido, sin duda alguna, el culto al cuerpo: comida, ejercicio, hidratación, afeites, cremas, pastillas, vitaminas, acupuntura, masajes, bronceado, antioxidantes, etc.), los organismos, entonces, son regulados por completo: se mide el nivel de glucosa en la sangre, de alcohol, de endorfinas, de testosterona, de estrógenos, de litio, de colesterol, de calcio; se mide: “la inteligencia”, la capacidad de enfermarse de cada individuo, la masa muscular, la velocidad, flexibilidad y resistencia; se mide el tamaño de los senos, de la cadera, del pene, de los músculos, del clítoris, de los pezones, de los labios, de los testículos, se mide: la psicomotricidad fina y gruesa, la capacidad sexual, la cantidad y duración de las erecciones, los orgasmos, los compañeros y las compañeras sexuales, las relaciones sexuales que se tienen por año, mes, semana o día, (eso depende de la suerte que cada quién tenga), se miden la felicidad, la tristeza, el enojo y la frustración, se les nombra: depresión, neurosis, histeria, trauma, etc. se mide todo y se regula, porque el cuerpo debe tener un equilibrio, un equilibrio que va cambiando sus parámetros dependiendo de los mil factores que rigen cada contexto y las corrientes académicas circundantes.

En tanto que la normalización de los cuerpos se ejerce a través de las herramientas ideológicas, políticas y culturales, las identidades que no se encuentran dentro de los parámetros de regulación “eliminan” a los cuerpos diferentes: As a mestiza I have no country, my homeland cast me out; yet all countries are mine because I am every woman’s sister or potential lover. (As a lesbian I have no race, my own people disclaim me; but I am all races because there is the queer of me in all races.)[4] .

Mientras que la regulación y ejecución de biopolíticas y sexopolíticas definen el rumbo de los cuerpos y la ciencia trabaja al servicio de la “normalidad”; los grupos disidentes, abyectos y torcidos, encontraron su propia herramienta ante el silenciamiento: la hiperidentidad. Recordemos que para el siglo pasado, las drag queen y los drag King se posicionaban como una identidad con tintes políticos, que retomaban, en cierta medida, lo que Sontag llamara: la estética camp, con todo y su carga performativa y paródica. En Borderlands, el texto nos sitúa en un cuerpo igualmente político y disidente que confluye en las fronteras y que también adopta diferentes elementos para “vestir-se” y convertir-se en territorio de lucha política, en cuerpo virtual, en cuerpo queer: modificable, operable, cambiante, no sujeto a la normalización, lugar en el que habitan y se desdibujan todas las border lines, “herida abierta”, escritura sangrante y rajada, escritura de fragmentos de identidad, de sexo, escritura sin madre, sin raza, sin cuerpo, escritura de las:

Deslenguadas. Somos los del español deficiente. we are your linguistic nightmare, your linguistic aberration, your lingüística mestizaje, the subject of your burla. Because we speak with tongues of fire we are culturally crucified. Racially, culturally and linguistically somos huérfanos –we speak an orphan tongue.[5]

La multitud queer está compuesta por l@s deselngud@s por aquell@s conscientes del proceso que viven colonizador y conolonizado, por aquellos que reconocen en sí, las diferentes identidades (impuestas o decididas) que le conforman. Gloria Anzaldúa plantea una identidad en la que confluyen todas los “fragmentos” que la componen, la new mestiza es más que fronteriza, la new mestiza es queer y proporciona las bases de un pensamiento que comenzaba a gestarse en algunas universidades de Estados Unidos, Canadá y Europa, a partir de una lectura cruzada de Wittig y de Foucault, a comienzos de los años 80, lo que otorgó una definición de la heterosexualidad como tecnología bio-política destinada a producir cuerpos heteros (straight)[6].

Con la primera edición de Borderlands/La frontera. The New Mestiza, Anzaldúa pone en evidencia una serie de contradicciones que se gestaban en algunos movimientos feministas. La conformación del cuerpo fronterizo permitió a la escritora “convocar al lenguaje” desde la performatividad y el cuestionamiento de la naturalización de identidades que, cada vez más, regulan cada una de las características que las construyen. No obstante, la configuración de la new mestiza es la muestra de una multitud queer que

no tiene que ver con un “tercer sexo” o un “más allá de los géneros”. [por el contrario] Se dedica a la apropiación de las disciplinas, de los saberes/poderes sobre los sexos, a la rearticulación y la reconversión de las tecnologías sexopolíticas concretas de producción de los cuerpos “normales” y “desviados”. A diferencia de las políticas “feministas” u “homosexuales”, la política de la multitud queer no se basa en una identidad natural (hombre/mujer), ni en una definición basada en las prácticas (heterosexuales/homosexuales) sino en una multiplicidad de cuerpos que se alzan contra los regímenes que les construyen como “normales” o “anormales”.

La redimensión del cuerpo a partir de la multiplicidad del mismo aparece como una constante en el texto de Anzaldúa, las voces que hablan a través de su escritura develan trozos de memoria, espacios ocultos, cuerpos adoloridos, cuerpos rechazados que se descubren con las palabras, cuerpos desnudos que se inspeccionan y se horrorizan ante el descubrimiento: She has this fear that she has no names that she has many names that she doesn’t know her names She has this fear that she’s an image that comes and goes clearing and darkening […] She has this fear that she won’t find the way back.

Los precedentes que sentó Anzaldúa sobre la configuración de identidades volátiles y compuestas por multitudes abyectas han abierto la posibilidad de que un sinfín de identidades se hagan presentes en los discursos políticos y culturales; no obstante, la configuración del cuerpo que propone Anzaldúa queda lejos de concentrarse en la inclusión de las identidades a un proceso de normalización, de hecho, es en este punto que Borderlands toca dos de los más importantes vértices del pensamiento queer: la multitud como parte de la configuración de la noción de identidad y la desnaturalización de las identidades; ante procesos como los anteriores, la hiperidentidad perderá su carácter absoluto ya que no son necesarios los instrumentos de visibilización, ni la formación de espacios cerrados y gethos. Sin embargo, Anzaldúa es consciente de su contexto y de los procesos políticos a los que se someten los cuerpos, por ello, a la vez que realiza un trabajo que apunta por la multitud queer también nombra y hace uso de tácticas hiperidentitarias.

A veinte años de la publicación de Borderlands, las discusiones en torno a las personas intersexuales, el cuestionamiento de la regulación de los cuerpos a través de biopolíticas y sexo políticas, comienza a tener eco en países de habla hispana. Con Borderlands, Anzaldúa retoma las discusiones de los estudios postcoloniales y multiculturales en un momento en el que las diásporas, la apertura de la dimensión virtual en los sujetos y la modificación corporal como una opción más para elegir la conformación de identidades comienzan a retomarse; estamos en el momento en que las “minorías” crean multitudes: Mexicanas, migrantes, lesbianas, esposas, punks, tortilleras, chicanas, darks, jotas, hijas, mojad@s, butch, colonizad@s, maricas, torcid@s, traileras, padres, drag queens, despatriadas, transexuales, indígenas, dykes, latinas, cyberbollos, femmes, lobos, locas, drag kings, madres, desviad@s, gays, americanas, marimachas, wet backs, vestidas, deslenguadas, transgéneros y una lista más que sólo aumentaría las numeraciones de este texto; por lo pronto, observemos cómo se conformarán las multitudes, cómo se desnaturalizarán o tomarán los caminos de las biopolíticas imperantes. Habrá que esperar para ver el rumbo que toman cada una de las identidades, habrá que ver el impacto que los estudios queer tendrán sobre sus propias multitudes, por el momento, dejemos que la propia Anzaldúa nos reitere el cuestionamiento: ¿Qué soy? Una lesbiana feminista tercermundista inclinada al marxismo y al misticismo. Me fragmentarán y a cada pequeño pedazo le pondrán una etiqueta.[7]


[2] Beatriz Preciado, op. cit.

[3] Gloria Anzaldúa, Borderlands/La Frontera. The New Mestiza, 2º ed., Aunt Lute Books, 1999, San Francisco. p. 41

[4] Anzaldúa, op. cit., p. 42

[5] Anzaldúa op.cit., p.80

[6] Beatriz Preciado, Multitudes queer. Notas para una política de los "anormales"”, Revista Multitudes. Nº 12. París, 2003, http://multitudes.samizdat.net/rubrique.php3?id_rubrique=141 (22 de marzo de 2008)

[7] Gloria Anzaldúa, “La Prieta”, Debate Feminista, México, Racismo y mestizaje, vol. 24, Año 12, octubre 2001.

Cruces en la frontera

L@s cruces en la frontera son así: ambigu@s, desibujad@s y son, en sí mism@s: confus@s. Las cruces de la frontera señalan muerte y vida/ Los cruces también son de lengua, personas, cultura... l@s cruces.

Living language: la propuesta lingüística de Gloria Anzaldúa. (CONTINUACIÓN)

Chicanos did not know we were a people until 1965 when Cesar Chavez and the farmworkers united and I am Joaquín was published and la Raza Unida party was formed in Texas. With that recognition, we became a distinct people. Something momentous happened to the Chicano soul –we became aware of our reality and acquired a name and a language (Chicano Spanish) that reflected that reality. [1]

La escritura es un acto vivo que abre las posibilidades por la acción misma que representa; de hecho, como observamos en la cita anterior, Anzaldúa reconoce el papel de la escritura como una forma de conservar el registro y, por lo tanto, su capacidad de otorgar existencia; la escritura es, entonces, expresión y acto cambiante. El binomio: expresión-acción, nos lleva de vuelta a los actos de habla que tienen, además, una peculiaridad en cuanto a la verificación del hecho: se requiere del contexto; para observar lo anterior se ejemplificará un enunciado perlocutivo: “Lamento no haber llegado a la cita”, en principio no sabemos si el enunciado es verdadero o falso (con respecto a su correspondencia con la realidad) lo que sí podemos reconocer es la capacidad lingüística del acto locutivo (emisión del sonido) y la capacidad ilocutiva: al emitir el enunciado también realizamos un acción que, en este caso, se trata de una lamentación; de cualquier forma, aunque se tratara de un enunciado verdadero o falso (para ello quizás habría que apelar al acto perlocutivo) lo que se está realizando es una representación, una especie de actuación a la que se hará referencia en cuanto el hablante requiera de ese elemento en una ocasión (contexto) similar; Anzaldúa ejemplifica muy bien lo anterior colocando los elementos lingüísticos a un contexto chicano que reformula el pensamiento mítico y las estructuras ideológicas que en el habitan: When invoked in rite, the object/event is “present”; that is, enacted,” it is both a physical thing and the power that infuses it. It is metaphysical in that it “spins its energies between gods and humans” and its task is to move gods.[…] I’m not sure what it is when it is not in a rest (not in performance). It may or may not be a “work” then. A mask may only have the power of presence during a ritual dance and the rest of the time it may merely be a “thing”. Some works exist forever invoke, always in performance.[2] La capacidad cambiante del acto performativo no siempre se lleva a cabo; dentro de las múltiples opciones verificativas que se tienen pueden elegirse sólo algunas, en estos casos, el lenguaje empieza a ser referencial y directo, versión única del registro; como ya se ha visto, la similitud entre los actos de habla y la propuesta sobre la idea de escritura que presenta Gloria Anzaldúa en Borderlands va más allá del mecanismo bajo el que operan estas dos acciones, también coinciden en que dentro de la multiplicidad de actos que tienen para verificarse suele ocurrir la repetición constante de elementos que al paso del tiempo se “naturalizan” y adquieren una capacidad inamovible, de manera que: “los actos de habla no proceden de una aséptica descripción de los hechos sino de una imposición de prejuicios éticos, una afán de normalización (…)”[3] Este afán de normalización es del que también escapa Anzaldúa con la propuesta de escritura que presenta: uso de múltiples géneros literarios, multiplicidad de registros lingüísticos, uso de diferentes lenguas y, por supuesto, el uso del espanglish como lengua nueva y movible que permite, a su vez, guardar al interior de su estructura, las diferentes lenguas, las lenguas de la diáspora.

[1] Anzaldúa, p. 85 [2] Borderlands, p. [3] Jesús Navarro, “Promesas deconstruidas. Austin, Derrida, Searle”, Departamento de Metafísica y Corrientes Actuales de la Filosofía, Ética y Filosofía Política, Universidad de Servilla, http://www.personal.us.es/jnr/publicaciones/JNavarro_PDADS.PDF

His(?)tory... no, ahora va la nuestra

Interesante ...

"Living language": la propuesta lingüística de Gloria Anzaldúa.

Los movimientos migratorios y el flujo constante en la frontera norte de México ha reformulado los usos lingüísticos de l@s habitantes de uno y otro lado de la frontera; el Espanglish, por ejemplo, está compuesto por los registros de español que cohabitan la frontera: el español de Centro y Sur América y, como Anzaldúa lo indica: Standard English, Working class and slang Englsih, Standard Spanish, Standard Mexican Spanish, North Mexican Spanish dialect Chicano Spanish (Texas, New Mexico, Arizona and California have regional variations), Tex-Mex, Pachucho (called caló) con el que comparten diferentes registros idiomáticos que son utilizados en un cambio/alternancia de códigos (code switching). El uso de registros alternados explica la visión de Anzaldúa sobre el lenguaje: Chicano Spanish is a border tongue which developed naturally. Change, evolución, enriquecimiento de palabras nuevas por intervención o adopción have created variants of Chicano Spanish, un nuevo lenguaje. Un lenguaje que corresponde a un modo de vivir.Chicano Spanish is not incorrect, it is a living language.[1] El living language, al que hace referencia Anzaldúa, está fuertemente relacionado con la experiencia lingüística a la que apela la teoría queer (que a su vez, retoma las teorías lingüísticas de Austin): la performatividad. Por una parte, los enunciados performativos se oponen a las enunciaciones tradicionalmente reconocidas por los filósofos, es decir a las enunciaciones constativas[2]; por otra parte, Austin define los actos performativos como aquellos en los que el acto de habla está ligado a la acción en tanto que no sólo la describe sino que realiza la acción al mismo tiempo que la expresa, este tipo de actos también revelan que para su verificación no basta con el hecho en sí sino con el contexto dentro del que se encuentran[3]; en el primer caso, los enunciados performativos, al igual que las identidades queer, suelen oponerse a las normas sexuales impuestas por las relaciones identitarias sexo/genéro que responden a las regulaciones biopolíticas alimentadas por un sistema heterosexual y que podrían asemejarse a las “enunciaciones tradicionalmente reconocidas” de las que habla Alba Reina. Dentro de la otra concepción de performatividad (acto de habla = acción) tenemos que la capacidad de activar/generar acción al momento de emitir el discurso posibilita la multiplicidad de variables, en tanto que el acto de habla se compone no sólo del enunciado sino de la acción misma de expresar el enunciado. En Borderlands, los dos niveles de performatividad coinciden con las nociones de lenguaje y escritura que Anzaldúa utiliza en el texto. La escritura es el modo de resistencia pero también es una de las formas básicas de la existencia: Chicanos did not know we were a people until 1965 when Cesar Chavez and the farmworkers united and I am Joaquín was published and la Raza Unida party was formed in Texas. With that recognition, we became a distinct people. Something momentous happened to the Chicano soul –we became aware of our reality and acquired a name and a language (Chicano Spanish) that reflected that reality. [4] [1] Borderlands, p.77 [2] María José Alba Reina, “Fin de la ilusión descriptiva: la fiesta de los actos de habla”, en Coloquio de la Asociación de Profesores de Filología Francesa de la Universidad Española (Valencia, 1999) p. 637-645, [3] Un ejemplo es: “a” dice: “Lamento no haber llegado a la cita” no es, en principio, ni verdadero ni falso, lo que convierte a ese acto (de habla) en una especie de actuación, en el que se re-presenta lo que se ha dicho. [4] Anzaldúa, p. 85

La lengua secreta

Las mujeres, como transmisoras de los paradigmas culturales en la educación de sus hijas propagan, para Anzaldúa, la tradición del silencio que no sólo consiste en la prohibición de expresar o de decir, también en la capacidad para nombrarse a sí mismas. Gloria Anzaldúa recuerda, en ese sentido, la primera vez que escuchó la palabra “nosotras”: The first time I heard two women, a Puerto Rican and a Cuban, say the Word “nosotras,” I was shocked. I had not known the Word existed. Chicanas use nosotros whether we’re male or female. We are robbed of our female being by the masculine plural. Language is a male discourse. […] Even our own people, other Spanish speakers nos quieren poner candados en la boca. They would hold us back with their bag of reglas de academia.[1] Alzaldúa reconoce entonces a la lengua como fenómeno en constante movimiento: la lengua, igual que las identidades, no es estática ni se define a partir de una sola persona, de ahí que la autora plantee que el rigor de la academia deja fuera de sus puertas a expresiones periféricas de la lengua como el Espanglish, que ha sido considerado como un español deficiente[2]. El espanglish como lengua fronteriza, como lengua que no es ni español ni inglés sino ambos, no tiene cabida en los círculos académicos preocupados por definir la manera correcta de hablar y de escribir; como respuesta, Borderlands / la Frontera plantea la necesidad de configurar una nueva lengua que logre identificar realidades distintas. La creación de una identidad colectiva a partir del Chicano spanish como lengua que se ha desarrollado naturalmente mediante la “evolución, enriquecimiento de palabras nuevas por invención o adopción”[3] responde a dicha necesidad. Las lenguas periféricas[4], en ese sentido, buscarían crear una nueva identidad colectiva para todos sus hablantes a partir del “conjunto de creencias compartidas por una sociedad que implican una visión de sí misma como ‘nosotros’, es decir, una autorepresentación de ‘nosotros mismos’ como estos y no otros.”[5] El carácter transmisible de las leyes que dictan el ser y el decir de las mujeres es vivido en carne propia por Gloria Anzaldúa y expuesto en Borderlands mediante la narración de su propia vida. Cuenta la voz narrativa que a diferentes edades (“seven, eight, nine, fifteen, sixteen years old”) se escondía de su madre bajo las sábanas a leer historias; su hermana no la delataría a menos que compartiera las historias con ella. Fue a partir de la prohibición de la madre como Gloria Anzaldúa pensó en poner las historias en papel[6]. [1] Ibid, p. 76. [2] Ibid., p. 77. [3] Idem. [4] Anzaldúa da cuenta de algunas de las lenguas que hablan los chicanos y que están en contacto y en constante préstamo e intercambio: 1. Standard English, 2. Working class and slang English, 3. Standard Spanish, 4. Standard Mexican Spanish, 5. North Mexican Spanish dialect, 6. Chicano Spanish (Texas, New Mexico, Arizona and California have regional variations), 7. Tex-mex y 8. Pachuco. [5] Daniel H. Cabrera, “Imaginario social, comunicación e identidad colectiva”, en Forum Barcelona 2004, El diálogo. Comunicación y diversidad cultural, Institut de la Comunicació (InCom) de la Universitat Autònoma de Barcelona http://www.portalcomunicacion.com/dialeg/paper/pdf/143_cabrera.pdf, 20 de noviembre de 2007. [6] Gloria Anzaldúa, op.cit., p. 87.